13 prácticas molestas del correo electrónico en la oficina

2017-01-30

 

  1. Poner en copia a cuantas más personas mejor. Problema gigantesco que crece a mayor tamaño de la empresa. (De análisis hechos por mí en algunas empresas con las que he trabajado, más del 70% de los correos se reciben por estar en copia.)
  2. Reenviar cadenas de mensajes para comunicar cambios o coordinarse en un proyecto. Es dificilísimo entenderse con tanto correo cruzado, reenviado, con párrafos de colores, y con unas frases respondidas y otras no.
  3. Utilizar el “Responder a todos” de forma indiscriminada. De modo que tú y yo (y otros cinco) recibimos un correo que debería haber sido solo para uno. Bueno, si fuera solo uno…
  4. Enviar los “FYI” como forma de quitarse pendientes de encima. «Desde el momento que sale de mi correo ya no es mi problema».
  5. Utilizar un mensaje antiguo (con un Asunto antiguo) para tratar un tema completamente distinto.
  6. Escudarse en un correo para decir lo que se debería decir a la cara. Yo creo que todos lo hemos hecho alguna vez pero… ni es serio, ni profesional, ni maduro.
  7. Echarle problema a una persona (o resaltar algún error) poniendo en copia oculta a otras… o peor, al propio jefe.
  8. Escribir fuera de horas y  exigir que se responda fuera de horas. Generalmente esto viene porque nosotros ANTES lo hemos consentido. Y es que responder el fin de semana o de noche sienta un precedente peligroso.
  9. (Especial Jefes) Enviar el domingo por la tarde mil correos dando órdenes de lo que se tiene que hacer el lunes por la mañana. Y que suele ser contrario a lo que se habló la semana anterior.
  10. Escribir a varios piendiendo algo pero sin especificar quién lo debe hacer.
  11. Utilizar el Correo para TODO y olvidar las llamadas, reuniones y conversaciones cara a cara. Hay otras formas de comunicarse en la empresa, y para muchas cosas son mejores que el Correo.
  12. Comunicar cambios reuniones o eventos con muy poco margen. O ninguno. La mitad se enteran, la otra mitad no.
  13. Leer los mensajes pero ignorarlos y no hacer nada. Pasan los días y las semanas y no hay respuesta, hasta que insistes y lo reclamas.